Artículo cedido por El Club de la Farmacia
La alergia es una respuesta exagerada de nuestro sistema inmunitario, el cual, en un momento dado, reacciona a la presencia de sustancias inofensivas como si fuesen nocivas. Esta reacción defensiva de nuestro organismo es la que nos causa los síntomas de alergia. En la actualidad se calcula que un 20 % de la población española sufre algún tipo de alergia y en los próximos 20 años este porcentaje se incrementará hasta alcanzar el 30 %. La alergia no es hereditaria, pero sí lo es la predisposición a desarrollarla. En función de los factores ambientales, una persona susceptible se sensibiliza o se «hace» alérgica a una o más sustancias después de haber estado en contacto con ellas en varias ocasiones. La prevalencia de las enfermedades alérgicas está aumentando año tras año. Este hecho se suele explicar en base a tres causas de origen ambiental: El modo de vida occidental y algunos de los malos hábitos que este conlleva: tabaquismo, mala alimentación, sedentarismo, sobrepeso… Los inviernos más suaves, el efecto invernadero de las ciudades y sobre todo la contaminación ambiental pueden estar favoreciendo la sensibilización a pólenes que antes no se observaba. Una vida en circunstancias de mayor higiene, en ambientes limpios, más libres de enfermedades infecciosas (con vacunas y antibióticos) podría favorecer que el sistema inmunitario, a falta de enemigos a los que combatir (bacterias o parásitos), se active en presencia de otras sustancias, como los pólenes o los ácaros del polvo. Esta hipótesis se ha denominado la teoría de la higiene. En este sentido, se ha observado que muchos inmigrantes llegados desde zonas poco industrializadas manifiestan una alergia respiratoria después de dos o tres años viviendo en nuestras ciudades. Así, la contaminación ambiental parece uno de los principales factores desencadenantes del aumento de alérgicos. También en los últimos años se están identificando nuevos alérgenos (sustancias causantes de alergia), como el látex. El primer caso de alergia a este compuesto se describió en 1979.
Los síntomas que presenta una persona con alergia afectan principalmente a las
vías respiratorias (estornudos, congestión o secreción nasal, asma), las mucosas
(conjuntivitis), la piel (urticaria, dermatitis) o el aparato digestivo (náuseas,
vómitos, dolor abdominal, diarrea).
La rinitis alérgica estacional es una de las manifestaciones más comunes. Esta
causa síntomas nasales y oculares que pueden aliviarse con la toma de
medicamentos que sean antihistamínicos y anticongestivos.
Si la rinitis alérgica no aparece asociada a congestión nasal y afecta únicamente a
los ojos y la piel, basta con un medicamento con acción antihistamínica.
Además, en el caso de alergia estacional, se pueden adoptar algunas medidas
preventivas para controlar la situación; por ejemplo, hay apps móviles capaces de
informarnos de los niveles de polen ambiental.
Autor: Redacción del Club de la Farmacia
Referencias:
Adaptado de Farmafichas sobre Rinitis Alérgica disponible en el Club de la
Farmacia.
Artículo original: Causas del aumento de los casos de alergia publicado el 15/04/2016
en el Club de la Farmacia.